Charlotte Perriand

(París, 1903/1999)

Charlotte Perriand miembro pleno de un movimiento cultural vanguardista que, desde las primeras décadas del siglo XX, trajo consigo un cambio profundo en los valores estéticos y dio a luz a una sensibilidad verdaderamente moderna frente a la vida cotidiana. En este contexto, su contribución específica se centra en la composición interior, concebida como la creación de una nueva forma de vida, todavía hoy en el centro de estilo de vida contemporáneo.

En el ámbito de la historia del mobiliario del siglo XX, el advenimiento de la modernidad hizo posible la audacia empresarial de esta verdadera reformadora de diseño de interiores. Al comienzo de su carrera profesional fue aclamada por la crítica por su Bar bajo el techo, expuesto en el Salón de Otoño de 1927 y construido íntegramente en cobre niquelado y aluminio anodizado. En el mismo año, cuando ella tenía sólo veinticuatro años de edad, comenzó una colaboración de una década con Le Corbusier y Pierre Jeanneret, en los famosos estudios de diseño en, rue de Sèvres 35 en París.

Su presencia en el estudio de Le Corbusier es visible en todos los muebles diseñados con él y con Pierre Jeanneret, convirtiéndose en una pieza fundamental en el proyecto de reforma promovido por el arquitecto, añadiendo una dimensión distinta de humanidad al racionalismo a menudo frío de Le Corbusier. En sus creaciones se las arregla para animar la sustancia fundamental de la vida de cada día con nuevos valores estéticos: en particular, su talento y la intuición en el descubrimiento y el uso de nuevos materiales se manifiestan en toda su extensión.

La larga colaboración de diez años con Le Corbusier y Pierre Jeanneret, y su experiencia en Japón, representan períodos de intensa efervescencia creativa en la vida de la artista. Durante su larga estancia en el Lejano Oriente ('40- '46) , ella revela su talento artístico al máximo, a través de una reinterpretación de la realidad de la vida para repetir la tradición y la modernidad. A modo de ejemplo, cabe mencionar los muebles producidos utilizando técnicas de procesamiento del bambú tradicional, capaces de potenciar las nuevas formas ya experimentadas usando tubos de acero.

Después de su trabajo como profesional, ella se concentra en una serie de producciones originales y equilibradas, por encargo de las autoridades de nivel superior y empresas líderes de la talla de Air France, y por una serie de organizaciones extranjeras, para autentificar la fama que tenía hasta ahora adquirida en la escena internacional.

El factor distintivo de la personalidad de Charlotte Perriand es una lealtad sincera a los principios del racionalismo humano e innovador, conservados intactos en sus proyectos, en los que trabajó con tanta pasión, también en la preparación para su renacimiento en la colección "Cassina I Maestri"